El Consejo Central de la Liga Europea de Cooperación Económica (L.E.C.E.) celebró la primera de sus actividades con un acto de bienvenida por parte del Ayuntamiento de la ciudad. La teniente de alcalde y regidora de Ocupación e Innovación de Barcelona, Maravillas Rojo, fue la encargada de recibir en el Ayuntamiento a los delegados de la L.E.C.E..
El presidente del Comité Español de la Liga, Carles A. Gasòliba, hizo partícipe a Maravillas Rojo del 50 aniversario de dicho Comité, motivo por el que se celebra en Barcelona este Consejo Central. Precisamente, Gasòliba resaltó que entre los presentes ayer en el acto se encontraba uno de los fundadores de la sección española de la Liga, Carlos de Montoliu, miembro de la primera Junta del Comité.
El Presidente del Comité Español hizo referencia en su intervención a la coincidencia de este aniversario con el de la integración de España en la Comunidad Europea hace 20 años, y recordó el papel que el Comité desempeñó durante tres décadas de su historia como impulsor del europeismo en difíciles circunstancias.
Vocación Europea
Maravillas Rojo, por su parte, recordó en su intervención la coincidencia del espíritu de Barcelona con las ideas de la L.E.C.E.: su vocación europea y su preocupación por el desarrollo económico. La Teniente de Alcalde de Barcelona, recordó alguno de los últimos logros de la ciudad en este sentido, tales como el incremento en la creación de puestos de empleo. También indicó que las ciudades son el motor económico de Europa y que Barcelona es un buen ejemplo de ello.
Para comprobarlo, Maravillas Rojo invitó a los delegados de la L.E.C.E. a observar personalmente durante su visita estos días la gran apuesta que la Ciudad Condal está haciendo por la inversión en infraestructuras como su nuevo recinto ferial, su puerto, su aeropuerto o la transformación urbanística que se está llevando a cabo en el barrio de Poblenou para acoger en el distrito 22@ nuevas empresas vinculadas a actividades emergentes relacionadas con las nuevas tecnologías.
La Regidora, terminó su intervención añadiendo al progreso, la paz y la democracia como elementos comunes imprescindibles para la construcción tanto del futuro de Europa como del de Barcelona.
El presidente de la L.E.C.E., Anton van Rossum, concluyó esta recepción agradeciendo la organización de este Consejo Central a Carles A. Gasòliba, de quien dijo presidir "un magnifico Comité nacional, ejemplo para muchos de nosotros".
Tras la conclusión de la recepción oficial, los delegados de la L.E.C.E. pudieron disfrutar de una visita guiada por las diferentes estancias del edificio del siglo XIV que acoge al Ayuntamiento de Barcelona.
Esta es la sexta vez que se celebra un Consejo Central en España. El primero fue en 1958, y sirvió para apoyar los inicios del Comité español en el seno de la Liga. Posteriormente, en 1966 volvió a reunirse en un momento en el que la L.E.C.E. apoyó públicamente la necesidad de iniciar las negociaciones con España para un acuerdo preferencial con la Comunidad Económica Europea. El tercer encuentro tuvo lugar en 1976, y sirvió para mostrar el inicio del camino hacia la democracia en el Estado español. Al cabo de seis años, en 1982, se celebró otro Consejo Central con el objetivo principal de servir de ayuda a la negociación para que España entrase como miembro de pleno derecho a la CEE, por aquel entonces en uno de sus momentos más bajo. La reunión de la L.E.C.E. en 1997 en España ocurrió dentro del contexto de la cuarta ampliación y del Tratado de Amsterdam. Ahora, con motivo del 50 aniversario del Comité Español, se ha aprovechado para compartir este evento con el resto de comités nacionales de la L.E.C.E. con la realización en Barcelona del Consejo Central de la organización.